Quien soy

Mi nombre es Mari Carmen Lavesa Corral y puedo decir que:

Así como hay niños que a edad temprana sienten una determinada inclinación por la música, el baile, las artes escénicas, la pintura… etcétera, a mí me dio por escribir prácticamente desde que aprendí a hacer redacciones.

Unos años más tarde, cuando compartíamos juegos en casa de mis vecinos, Fernando Marías –

http://www.fernandomarias.com/obras/la_isla_del_padre.html- (un año menor que yo) solía dictarme guiones con breves historias policíacas o del oeste americano, que yo intentaba escribir todo lo rápido que podía, aporreando una máquina de escribir creo recordar Olivetti portátil. Pero no fue hasta los 15/16 años, cuando comencé a tener claro que me quería dedicar a escribir y dejar constancia de los acontecimientos que tuvieron lugar los tres últimos años del franquismo en Euskadi. No eran más que reflexiones de una adolescente sobre la represión y el estado de excepción que se vivía por aquel entonces. A los 19 años, las ganas de cambiar las cosas me impulsaron a dejar el domicilio paterno y abrirme al mundo llegando a la leonesa ciudad de Astorga donde comencé a escribir en la redacción del periódico local “El Pensamiento Astorgano”. El próximo mes de octubre se cumplirán 40 años.

Y si bien tras un año y medio las circunstancias personales me desviaron del oficio, en los últimos 30 años, me he dedicado por completo al mundo de la comunicación trabajando en distintos medios de prensa escrita, radio y televisión.

 Consciente de los grandes cambios que ha posibilitado internet y recuperando la fidelidad a mis ganas de querer cambiar las cosas, inicio ilusionada este proyecto desde el que poder ofrecer la programación de eventos culturales y medioambientales que tenga conocimiento que se van a realizar ya sea en Torrevieja y su área de influencia, o aquellos que tenga la oportunidad de cubrir donde quiera que sucedan. Pues, esa es precisamente la ventaja más útil que tiene el estar conectada al mundo desde una máquina de escribir portátil, que nada tiene que ver con la que aún conservo desde hace más de 40 años.